Grato recuerdo el que me llevo de HK, ciudad moderna y cosmopolita dentro de un marco asiático.
Después de cumplir con el trámite del papeleo, pasando la frontera china, la de HK y estamparnos los sellos, finalmente entramos en el moderno entramado del metro de HK, el llamado MTR, donde destaca el orden con el que se mueve la masa de gente entre sus pasadizos subterráneos.

Primera impresión, nada mas poner pie en Hong Kong, es la diferencia cultural que se adivina entre la muchedumbre, se empieza a notar un cambio en el estilo de la gente, cabelleras tintadas, zapatillas coloridas, móviles de ultima generación como joyas colgantes, iPod’s y mp3 por doquier, accesorios varios, en definitiva ciudadanos chinos cool, algo que no se aprecia a menudo en la cercana China mainland.
Nos dirigimos a nuestro Hostal, en la isla de HK, idealmente situado en una de las calles más céntricas de la isla, en la parada de Causeway Bay. Al final, hay que decir que el hostal ha superado con creces nuestras expectativas, a pesar de ocupar una de las habitaciones en el apartamento de una pareja de abuelos.

Nuestra actividad turista básicamente se ha centrado en dos cosas, visita de día y noche al Peak, para disfrutar del skyline de la ciudad y el regateo continuo con los empleados de todas las tiendas de tecnología del lugar.


Además compartimos mantel y copas con varios spaniards afincados en la ciudad, casualmente en la noche que se celebraba Halloween, por lo que el ambiente nocturno no nos defraudo, solo en cuanto al elevado precio en las barras.
Al final ha caído la cámara ya anunciada, a partir de ahora no más fotos con el móvil hechas hasta el momento y pasamos a algo de más calidad.
Un saludo a todos los que me leéis y comentáis!
Viajes
Dani, Hong Kong