Sepilok
(Viaje Malasia Parte 2)
Con las piernas temblando aun tras subir el Kinabalu, tocaba poner rumbo a nuestro próximo destino, bus a Sepilok, tierra de orangutanes.
Si pensaba que los conductores de bus chinos eran peligrosos al volante, era porque aun no había conocido la conducción malaya, con esos increíbles adelantamientos en curvas…
El bus KK – Sandakan, nos dejaba cerca del Centro de Rehabilitación de Orangutanes, donde hicimos noche en un hostal justo al lado.
La visita al Centro consiste en situarse en las plataformas de alimentación a las horas indicadas y esperar a que lleguen los pocos orangutanes y muchos macacos a comer. Se hacen dos racionamientos a lo largo del día, a las 10h y 14:30h, y es prácticamente la única manera de poder verlos en vivo. También existen unas rutas de trekking alrededor del parque donde podrías encontrarte con alguno, pero ya nos advirtieron que las posibilidades eran remotas.

Así que allí estuvimos durante los 2 turnos, admirando el espectáculo y dándole a la cámara non-stop, junto con unas decenas más de turistas.



El mejor momento, cuando un macaco travieso le robó el biberón a una niña y rompía a llorar del susto, al menos fue lo más gracioso. El condenado nos estuvo mojando a todos después.

El resto de fotos, en el albúm de Sepilok.






Buscando información sobre Sepilok he encontrado tu relato y tus fotos. Un buen trabajo. Espero poder visitar este lugar.